domingo, 26 de abril de 2026

Invitación Teatro Terapia

  



Teatro Terapia: Un espacio para volver a ti


Si tienes 60 años o más,

te invito a ser parte de un espacio creado desde el corazón.


Este taller de Teatro Terapia no es solo una actividad…

es una oportunidad para reconectar contigo, expresar lo que sientes y redescubrir tu propia historia.


Mi camino en el teatro comenzó desde niña, junto a mi padre.

A través de él aprendí a mirar la vida con optimismo, incluso en medio de las dificultades.

Me enseñó que siempre hay una “ventanita medio abierta”.


Con el tiempo, ese aprendizaje se transformó en vocación:

acompañar a otros a expresarse, a sanar y a reconocerse.


También la vida me mostró otras miradas…

como la de mi madre, quien desde la entrega sostuvo a su familia, dejando muchas veces sus propios sueños en pausa.

De ella aprendí la sensibilidad… y la importancia de no olvidarnos de nosotros mismos.


Hoy, todo ese recorrido se une en este espacio.


 Aquí no necesitas experiencia previa

 No hay juicios, solo respeto y contención

 Cada emoción tiene un lugar

 Cada historia es valiosa


A través del juego teatral, el cuerpo, la voz y la creatividad,

iremos abriendo caminos para liberar emociones, fortalecer la autoestima y reencontrarnos con la alegría de ser.


Este taller no busca actuar para otros…

sino reencontrarte contigo.


Porque nunca es tarde para expresarte,

para recordar quién eres,

y para darte el espacio que mereces.


 Te espero con cariño

Isabel Costa

Monitora de Teatro Terapia

sábado, 25 de abril de 2026

Cuando la soledad toma la palabra

 



Y no solo la soledad de los mayores...igual la de jóvenes



Monólogo de apertura


(Luz tenue. Una sola persona en escena. Puede estar sentada o de pie, con un gesto sereno pero cargado de historia.)


VOZ DEL MONÓLOGO


Dicen que la soledad llega con los años…

pero no siempre es cierto.


La soledad no tiene edad.

Lo que sí cambia… es su forma.


Cuando uno ha vivido mucho,

cuando ha amado, ha perdido, ha criado, ha esperado…

la casa se llena de silencios distintos.

No son vacíos.

Son silencios con memoria.


A veces, en medio del día, sin motivo,

aparece.

Se sienta al lado…

y no pide permiso.


Y entonces uno se pregunta:

“¿Por qué me siento así…

si tengo tanto vivido dentro?”


Pero hay algo que no siempre nos dijeron:

la soledad no es solo ausencia.

A veces…

es una forma de conversación pendiente.


Hoy no vamos a echarla fuera.

Hoy… vamos a escucharla.


(Oscuro breve. Luego se abre la escena.)


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Escena: “Cuando la soledad toma la palabra”


(Luz tenue. Dos sillas frente a frente. En una, una persona. La otra puede estar vacía o con una presencia sugerida.)


PERSONA

(En voz baja)

¿Por qué siento tanta soledad… y tan fuera de lugar?

(Pausa)

¿Será que esto le pasa a todos… o solo a mí?


VOZ

(Serena)

Es más común de lo que parece…

La soledad no siempre es estar solo…

a veces es no sentirse comprendido.


PERSONA

Aparece sin avisar…

y duele.


VOZ

Sí… duele de verdad.

Como una ola fría que llega de golpe.

Pero no se queda para siempre…

aunque lo parezca.


PERSONA

Trato de no pensar…

pero duele igual.


VOZ

Porque ignorarla no la hace desaparecer.

A veces solo pide… ser escuchada.


PERSONA

¿Y qué hago cuando aparece?


VOZ

Busca algo pequeño… tuyo.

Una luz.

Una música.

Un cuaderno.

Algo que te sostenga.


PERSONA

Eso hago… ahora mismo.


VOZ

Entonces ya encontraste un refugio.

No es poco.


PERSONA

A veces se va…

cuando leo o me distraigo.


VOZ

Eso ayuda…

pero también es dejarla pasar

sin que se quede a vivir dentro.


PERSONA

(Sonríe levemente)

Entonces… no soy un bicho raro.


VOZ

No.

Eres alguien que siente…

y que ha vivido.


PERSONA

Entonces… no estoy tan sola.


VOZ

No.

Nunca del todo.


(La luz baja lentamente.)


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Reflexión final (para leer o compartir en grupo)


La soledad no desaparece por completo…

pero puede transformarse.


Cuando se nombra, cuando se comparte,

cuando se pone en palabras o en escena,

pierde su dureza

y se vuelve más humana.


Cada historia que se cuenta,

cada recuerdo que se escribe,

cada risa que aparece en medio de lo difícil…

es una forma de compañía.


Porque incluso en los momentos más silenciosos,

la vida sigue hablando dentro de nosotros.


Y mientras haya palabra, memoria y escucha…

nunca estaremos completamente solos.


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Sugerencias de lectura:


- Stefan Zweig – Momentos estelares de la humanidad, Carta de una desconocida

- Miguel Delibes – La hoja roja, Señora de rojo sobre fondo gris

- Sándor Márai – El último encuentro

- Irene Némirovsky – El baile, Suite francesa

- Natalia Ginzburg – Léxico familiar

- Joseph Roth – La leyenda del santo bebedor

- Antón Chéjov – (Cuentos completos, lectura pausada y reflexiva)


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(Propuesta para el grupo: leer en voz alta, intercambiar roles, o transformar la escena con experiencias personales.)

Ejercicio Psicodrama

  Les invito a leer y realizar un breve ejemplo de lo que significa el tema en el que trabajaremos en el escenario Recuerden que entre todos...